“Presentándonos como sacrificio vivo II” – Congregación Cristiana








		
		
	































 








  
  
    
“Presentándonos como sacrificio vivo II”

“Presentándonos como sacrificio vivo II”

Romanos 12:1-3

Establezcamos algunos puntos:

El sacrificio perfecto en Cristo

No es lo que hacemos, sino lo que somos y como morimos a nuestra naturaleza carnal, Jesús le llamó a esto, cargar su cruz y seguirle. El sacrificio del Hijo y su obra consumada, terminó con un sacrificio perfecto, y este hecho una sola vez y para siempre. Por lo tanto, los sacrificios del antiguo pacto ya no tienen efectividad puesto que Cristo hizo perfectos a los que aceptan su sacrificio de amor.

Las Escrituras nos invitan a no conformarnos a este mundo (1 Juan 2:15), los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, se gobiernan por la ley de la vanidad, y recordemos que todo lo vano es pasajero y desaparece. La vanagloria de la vida se enfoca en las falsas necesidades, robándonos la paz y la objetividad en la toma de decisiones.

David como ejemplo

David en 2 Samuel 24:17-25 muestra varias cosas:

  • Dios guiaba sus pasos.
  • Dios guardó la vida de David ante el peligro.
  • Dios le da victoria sobre pueblos contrarios.

Dios le llevó a entendimiento de situaciones especiales, pero al final David confió en su propia habilidad y de esta manera perdiendo el enfoque de su asignación hasta el punto de volverse egoísta. El acto de David al pararse delante del pueblo y hacer un censo para ver todo lo que tenía, evidenciaba que este contaba con sus recursos y no con su dependencia en Dios. Debemos entender que esto no es por nuestras fuerzas o capacidades, o que éramos mejores que otros, sino que es por la gracia y favor del Señor.

Es importante que identifiquemos nuestra actitud para no caer presos del egocentrismo. Lo más difícil es sacrificar aspectos que tienen que ver con lo emocional, y David tuvo que entregar su autosuficiencia y egocentrismo, y este es un tipo de sacrificio interior que posiblemente estaba en la mente del Apóstol Pablo.

El orgullo espiritual

La falta de oración puede ser el resultado de un tipo de orgullo o arrogancia que trata de decir que ya no necesitamos depender de Dios y de su guía al propósito eterno. Lo que hoy no resolvemos por dentro, mañana resultará en mortandad en todo nuestro entorno.

Observemos las siguientes diferencias entre el sacrificio de David y un sacrificio vivo:

  • El sacrificio de la autosuficiencia: No somos imprescindibles ya que Dios siempre logrará su propósito por encima de nosotros. El antídoto a esto es estimar a otros como más importantes que a nosotros mismos.
  • El sacrificio de su propio bienestar: Compró para no darle a Dios nada que no le costara, aunque se lo regalaban y era un hombre de influencia. Él podía aprovechar esto y aceptarlo, y el lugar que adquirió se volvió un lugar de disciplina de Dios para poder ver las cosas que definirían la vida. Mientras más nos cuestan las cosas, más las cuidamos. Necesitamos una mentalidad diferente para poder enfocarnos en el Señor. Entendamos que el gozo del Señor no consiste en una experiencia, sino en el grado de humildad donde aprendemos a depender de Dios sin importar las circunstancias. El culto racional es un culto inteligente que hace lo que decimos, lo coherente y que se enfoca en lo que dice, no en lo que hace. Hechos 16:24-25

Existen tres pasos muy importantes:

  1. Tomar la cruz de Cristo diariamente y seguirla.
  2. Crucificar la carne con sus deseos y pasiones.
  3. Disponer los aspectos más relevantes de nuestra vida para ponerlo en la voluntad del Señor.

¿Por qué se hace referencia un sacrificio vivo? El sacrificio vivo es vivo porque aún se preserva la vida mientras nos rendimos al Señor. Dios no lo va a rechazar, sino recibirlo como una ofrenda agradable a su nombre.

Dr. Yasser Rivas
Pastor Principal Congregación Cristiana, Inc.